Un zapato debajo del brazo

Manolo Blahnik

Una tarde estando en una juguetería me dijo mi Yolandita: Mamá cómprame «algo». Yo le reprendí «algo «,lo que sea, no. Tienes que saber qué quieres y no se puede querer todo….

Otro día yo recordé esa escena porque, estando en Puerto Banús paseando, entré a una zapatería de Jimmy Choo (me gusta entrar a estas tiendas donde se pueden ver cosas bonitas, es como entrar a una librería, ver y oler los libros) y dije: «Quiero probarme «algo», lo que sea, estaba en uno de los templos del calzado y deseaba sentirlos en mis pies. A mí me gustan mucho los zapatos de salón. Me probé unos negros preciosos. http://www.jimmychoo.com/

Recordad que cuando vayais a una de estas zapaterías exclusivas, si es verano pedir calcetín para poderoslo probar, os dejan un calcetín de media.

El zapato ha sido y es un complemento de culto para la mujer y para algunos hombres. No se si habeis visto : Héroe por accidente de Dusty Hoffman y Andy García (os la recomiendo). Pues el personaje de Dusty Hoffman iba simpre hecho un desastre al igual que su vida, pero sus zapatos eran de 200 dólares y él decía que se conoce por los zapatos que calza un hombre, más sobre él que por cómo va vestido. Y estando en el lugar oportuno en el momento oportuno salva a alguien de morir en un accidente aéreo, pero primero se quita sus carísimos zapatos, el resto no os lo cuento, prefiero que lo veais.

Os insto a ver la película Sexo en Nueva york de Sarah Jessica Parker, porque uno de los protagonistas de la historia son los zapatos de Manolo Blahnik, como el que he puesto en la cabecera de este artículo, ese es el que aparece en el film. En el vestidor Mr. Big se arrodilla y le pide a Carri que se case con él poniéndole en lugar de un anillo de compromiso ese exquisito zapato azul de Manolo Blahnik.

Mi marido cuando me pidió que me casara con él se arrodillo y me declaró su amor, pero no me hubiera importado que pusiera un Manolo en mi pie en lugar de un anillo.

Manolo Blahnik tiene tienda en Madrid, lo podeis encontrar en la calle Serrano 58. Yo todavía no he entrado a probarme uno pero en fin, espero algún día.

Este zapato es de Stuart Weitzman. Otro de mis diseñadores favoritos. Yo tengo uno de salón negro que compré hace un par de años y sigue perfecto . Este lo podeis encontrar en Madrid en Ortega y Gasset 19 y en Granada en la zapatería de Julio Callejón.

A veces cuando tengo que caminar mucho para ir al trabajo voy en zapatillas y llevo mis tacones en el bolso. Cerca del trabajo me siento en un banco de la calle, saco mis zapatos y cual Cenicienta, parece como si ese zapato fuera de cristal y mi ropa se transformara en un vestido vaporoso de tul, imagen fugaz.

Tengo unas bailarinas, me encantan las bailarinas, también llamadas Sabrinas (por la película) de la marca Melissa, huelen a fresa, son de látex, eta marca diseña originales zapatos de látex.  A las bailarinas les dedicaremos un capítulo exclusivo para ellas.

Este es el zapato Melissa.

Cuando mi Yolandita fue a ver a su hermana recién nacida al hospital se iluminó al ver a ese bebé que además le había traído «nadie sabe cómo»unos zapatitos de tacón de cristal, no hubo celos, cómo los va a haber !ese bebé venía con unos zapatos bajo el brazo!

No se si a vosotras os pasa pero yo cuando entro a una tienda y compro zapatos salgo de la tienda con ellos puestos, no puedo esperar.

Un diseñador fetiche para las famosas es Christian Louboutin, su signo distintivo es la suela de sus zapatos  reconocible por ser color rojo pasión. Son zapatos que yo distinguiría con el calificativo de Poderosos.

En un reportaje publicado en la revista Vanity Fair el zapatero declaraba: «La mitad de mis clientas quieren un zapato que les dé un aspecto algo putesco, y la otra mitad son grandes fulanas que quieren un zapato con clase». «En ambos casos, el zapato completa a la mujer, le brinda el elemento que le falta».

Yo sólo sé que cuando calzo un zapato delicado, me vuelvo a sentir como una niña con zapatos nuevos.

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