La violetera

Ayer una lágrima me humedeció la mejilla viendo por enésima vez La violetera, aquella última canción en que ella ha perdido la voz y va a cantar un gramófono enlatado, cuando de repente Él aparece, la voz le sale y la violetera fluye del corazón, ahí me derrumbo siempre, llamadme romántica, pero es así. Me paré a pensar en lo bellísima que era Sara Montiel y la gran artista que fue, y en mi opinión es todavía, pues uno cuando se hace mayor es lo que ha sido durante su vida. Por eso me molesta que en España la prensa rosa sobre todo se burle de ella y la traten sin el respeto que una artista como ella se merece. Muchas veces la vejez  evade la belleza o quizá haga que se vuelva más serena, pero insisto esa mujer fue un bellezón. ¿o es que acaso el mito Marilyn Monroe cuya vida se sesgó cuando su juventud, divinidad y esplendor sería recordada de otra manera si hubiera llegado a viejita? ¿O el indomable James Dean, sería añorado como el sex simbol que fue?.  Marlon Brandon de joven fue de aquellos a los que daría una gracias por respirar tan sólo el mismo aire que él exalaba o Liz Taylor cuyos increibles ojos debían hechizar a cuanto hombre osara mirar, pero los años los trasformaron físicamente sumando unos kilillos de más a su figura además de desgracias que afloran físicamente, está claro. Pero a todos ellos mi más profunda admiración por lo que todavía hacer sentir con sus obras, que fueron sus películas.

Porque toda la vida es cine y los sueños cine son.

Leave a Reply